Como cada año, el pasado 31 de octubre el cole se volvió monstruoso y terrorífico. Disfraces, calabazas...A lo largo de la mañana los alumnos y alumnas fueron leyendo cuentos de monstruos, fantasmas y brujas.
Y lo más esperado, después del recreo...se entregaron los premios del concurso de calabazas que inundaron el hall del colegio durante toda la semana.






